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Friday, April 3

Números que deberían estar retirados


Hace poco se publicó en NBA.com una lista con los diez jugadores que deberían tener su camiseta retirada en la franquicia de la que formaron parte(o en caso de varias, donde más influencia tuvieron), y la verdad es que hay nombres interesantes. Desde Payton, a Rodman o el mismo Bernard King. Cabe destacar que hay franquicias como los Celtics con 21 números retirados, y Toronto, que no tiene ninguno. Aquí está el Top 10.


Gary Payton: puede que el escollo de "The Glove" para ver su camiseta retirada en Seattle, es que ya no se juega allí. Aunque tras escuchar los planes de futuro de la NBA en Seattle, puede que de aquí a unos años la tenga retirada. Se la merece, ya que tiene el récord de puntos con la camiseta de los Sonics, además del de asistencias y el de mejor defensor.

Chris Mullin: cualquier aficionado a la NBA, y especialmente a los Warriors, aceptaría que tras Chamberlain, Barry y Arizin, Mullin es el 4º mejor anotador de la franquicia. Con un gran tiro exterior, fue integrante incluso del Dream Team, pero todavía no tiene su número 17 retirado en el Oracle Arena.

Bob McAdoo: cuando los Clippers significaban el mal baloncesto, comparado con lo que se practicaba cuando jugaban los Lakers, McAdoo era la principal arma ofensiva. Aun así, todavía no luce su número 11 en lo más alto del Staples. Y eso que lideró la NBA tres años en cuanto a anotación.

Bernard King: el que hasta hace poco(ahora lo tiene Kobe) tenía el récord de anotación en el Madison. A pesar de haber jugado en 5 equipos a lo largo de sus 16 temporadas, sus mejores logros vinieron vistiendo la camiseta de los Knicks. Fue el segundo más votado en el premio al MVP de 1984, que cayó en manos de un tal Larry Bird. El artífice de grandes demostraciones de baloncesto en el MSG, todavía no tiene su número 30 retirado.

Dennis Rodman: el genio defensivo y reboteador de los Bulls de Jordan. Muchos se fijaban en Jordan o en Pippen, pero Rodman era el que se partía la cara bajo los tableros. A pesar de ser uno de las figuras más importantes del segundo triplete de los de Illinois, todavía no tiene su número 91 colgado del United Center.

Marques Johnson: los Bucks tienen retirados los números de Lanier, Moncrief y Bridgeman, pero no el de Johnson. Uno de los grandes anotadores a finales de los 70 y principios de los 80, tiene en su poder el título del 6º máximo anotador de la historia Buck, y tercero en el apartado de rebotes. Sólo le queda colgar su camiseta número 8 del techo del Bradley Center.


Andrew Toney: uno de los integrantes del fantástico equipo del 83 de Philladelphia, junto con Malone, Erving o Cheeks. Siempre a la estela de Erving y Malone, fue uno de los principales culpables del título(quién no se acuerda del 7º partido en el Garden, donde anotó 34 puntos). El único borrón en su carrera, las lesiones. A pesar de ello, su número 22 debería estar junto al de sus compañeros.

Allan Houston: quizá se le guarde rencor en Nueva York por los eternos debates de su regreso. Aun así, ha sido uno de los más grandes anotadores de los Knicks, a la estela de Pat Ewing. El 20 debería estar colgado del techo del MSG.

Shaquille O'neal: es costumbre esperar a que se retire un jugador para colgar su camiseta del techo de algún estadio, pero Shaq sigue fuerte físicamente a pesar de sus 38 años. Ya tiene anunciada su retirada, esperemos que pronto anuncien también que su camiseta será retirada. Merece estarlo en el Amway Arena.


Monday, March 30

Chris Paul y el MVP


Ha habido una noticia hoy que me ha sorprendido bastante(aunque se llevaba tiempo comentando). Y es que uno de los mejores, por no decir el mejor, bases de la liga, parece que se queda descolgado en la pelea por el MVP de la temporada. Y por estadísticas no será. Promedia 22 puntos por partido, más de 10 asistencias, 5 rebotes y 3 robos, con un impresionante 87% desde los tiros libres y más del 50% de tiros de campo. Quizá las lesiones se hayan cebado con él, y haya perdido puestos en la carrera al mencionado premio, pero su temporada está siendo brillante.


Paul lleva siendo durante dos años seguidos el líder de los Hornets, llevándolos este año a lo más alto de la conferencia. Después de lesiones, entre ellas, la del mismo Paul, han perdido posiciones, pero siguen en la pugna por no quedarse fuera a final de temporada. Pero individualmente, la temporada ha sido todavía más excepcional.


Entre los récords batidos por Paul ésta temporada, marcó el primero a los siete partidos de juego. Se convirtió en el único jugador desde Big O(que no es un cualquiera) en encadenar siete partidos(los siete primeros de la temporada) con más de 20 puntos y 10 asistencias.

Al mes siguiente, Paul encadenó 3 partidos con más de 25 puntos, más de 5 asistencias y más de 5 robos, lo que no se hacía desde la época de Michael Jordan y Alvin Robertson(hay que decir que se empezaron a contar los robos estadísticamente en el 1973).

En Diciembre, batió el récord de partidos consecutivos con uno o más robos, que quedó establecido en 108, tras los 105 del antiguo récord. Con ello, sigue en la pelea por el que más triples dobles ha logrado esta temporada, 6 hasta el momento, por 7 de James.

Chris ha superado las diez asistencias en más de la mitad de sus partidos(45 de 67), teniendo 12 partidos por encima de las 15 asistencias.

En cuanto a comparaciones con grandes bases, Paul igualó la estadística de John Stockton, al lograr más de 30 puntos, más de 15 asistencias, y ninguna pérdida.

CP3 anotó 33 puntos, repartió 11 asistencias, capturó 10 rebotes y robó 7 balones, lo que no había sido igualado o superado hasta entonces, salvo por Michael Richardson, con los Nets.

Así que si tuviéramos en cuenta las estadísticas de cada jugador, entendiendo que todos no juegan en la misma posición, sería un firme candidato al premio. Pero últimamente se premia más a los escoltas/aleros que a los demás(salvo caso de Steve Nash).

Friday, March 27

Video: Who´s your MVP?

Video Mix con los tres mejor colocados para el MVP del 2009, LeBron, Wade y Bryant. ¿Quien es tu MVP?



Tuesday, March 24

Video: Shaq hace pesas con su entrenador

A este ritmo vamos a tener que dedicarle su propio blog. Esta vez vemos su entrenamiento antes del partido. No tiene nada que envidiar a los Batista, John Cena y compañia:



Por otro lado se ha creado una leyenda que dice que Shaq se comio al muñeco de michelin. Queda demostrado despues del salto:


Wednesday, March 18

Jeff Mullins


Hoy es el cumpleaños de Jeff Mullins, o como le llamaban sus compañeros, "Pork chop". Nacido hace 67 años en Astoria, Nueva York, fue campeón de la NBA, de la ABA, y campeón olímpico con el USAB Team en 1964(Tokio).


Con 1,92 de estatura, y posición de base, eligió Duke como Universidad para desarrollar su carrera baloncestística. Promedió la sorprendente cifra de 22 puntos y 9 rebotes, jugando como base/escolta, en sus cuatro años universitarios. Dejó huella en la Universidad, tanto, que tiene el número 44 que lucía, retirado. Tras finalizar la etapa universitaria, coronándose como Baloncestista del año de la ACC, fue seleccionado por Estados Unidos para acudir a las olimpiadas de Tokio, con compañeros tales como Jim Barnes, Bill Bradley o el mismo Larry Brown.

Se presentó al Draft, quedando en la 6º posición, seleccionado por los antiguos Saint Lous Hawks. Era uno de los destinos que él buscaba, pero los conflictos con el entrenador fueron numerosos. Era de los que no aceptaba la condición de "rookie". Después de dos años de sequía, por motivos técnicos, los San Francisco Warriors se fijaron en él. Después de hacerse con la titularidad, comenzó a anotar 20 puntos por partido, capturar 5 rebotes y dar 4 pases de canasta. Con ello, fue seleccionado para tres All Star Games. 

Cuando la franquicia californiana se mudó a Oakland, tomando el nombre de Golden State Warriors, fue precisamente la época dorada. Ganaron el anillo de campeón en 1975, con Mullins uno de los estandartes, además de Jamaal Wilkes.

Se retiró tras permanecer 12 temporadas en la liga, promediando 16 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias por partido. Desde entonces, se dedicó a entrenar a los 49ers de Carolina del Norte, donde llevó al equipo a la Final Four tres veces. En 1996 dejó el baloncesto, con el récord de victorias de la universidad, 182. Desde entonces, el vestuario de los locales lleva su nombre.

Wednesday, March 11

Video: Buzzer-beater de Wade ante los Bulls

Robo y canasta de partido de un grandioso Wade para dejar el marcador en 130-127 a favor. 48 puntos, 6 rebotes, 12 asistencias, 4 robos, 3 tapones, 5 pérdidas en 50 minutos. Alguien dice M-V-3?


Sunday, March 8

Videos:Canastas Imposibles

Canastas imposibles,desde la linea de fondo:






Friday, February 27

Los 10 jugadores más intimidantes de la NBA

Este es el titular de una conocida web americana de deporte. En este post su autor nos presenta una lista de los jugadores más intimidantes de NFL, MLB, NHL y NBA. Estos son los 10 jugadores más intimidantes de la historia de la NBA segun dicha web y el porque:

Wilt Chamberlain - Posiblemente uno de los hombres grandes más intimidantes de la historia

Bill Russell - Su mera presencia. Uno de los mejores reboteadores y jugadores defensivos de la historia

Michael Jordan - Su trash talk y su mirada hambrienta

Shaquille O’Neal - 7’2” 325 pounds

Charles Barkley - El terror absoluto debajo de la canasta

Alonzo Mourning - El hombre que puso la palabra "rage" (rabia) en la palabra "competitive rage".

Patrick Ewing - 7’0” 255 pounds de musculo desarrollado a base de entrenamientos de 5 dias a la semana. Rapidos mates a una mano y unn grano en el culo. Suficiente.

Karl Malone - Cuando cambio de grasa a músculo su pick&roll paso a ser devastador.

Bill Laimbeer - Probablemente el jugador más sucio que ha pisado una cancha y uno de los mejores centers en cuanto al tiro exterior

Dennis Rodman - Su defensa y habilidad reboteadora fueron inigualables en su época y se podia encargar de cualquier jugador fuera cual fuera su puesto.

¿Esta la lista completa? Ni mucho menos. Que opinais sobre otros jugadores actuales como KG, Ron Artest o Ben Wallace. ¿Debería estar LeBron pese a las críticas que dicen que es solo musculo? ¿Debería estar Kobe por la misma razón de Jordan? ¿Cual es vuestro Top 10?

Monday, February 23

Video: Canastón de Howard... en el calentamiento.

De donde la mete Howard. No se lo cree ni él.




Video: 2 minutos... 16 puntos... LeBron James (Sin cortes)

La noche del viernes LeBron James anotó 55 puntos ante los Bucks y se quedo sólo a uno de la máxima puntuación en su carrera. Pero lo sorprendente fue que encestó 16 puntos en los primeros 2 minutos del tercer cuarto para cambiar de -4 a +8 en el marcador. Un 6-8 en tiros que hubiera sido un pleno si no llega a ser por los 2 tiros libres fallados. LeBron James en estado puro. Increible:

Tuesday, February 17

"Impossible is nothing"II

En serio,o es muy bueno y tiene potra,o se ha tirado una semana intentándolo.





Monday, February 16

"Impossible is nothing"

Mirar este mate.
Que lo disfrutéis.



Monday, February 9

Le retiran la camiseta a Webber

La semana pasada se le retiró la camiseta a Chris Webber en el partido disputado en Sacramento donde los Jazz vencieron por 111-107 a los Kings.

El día en que Chris Webber fue traspasado a esta franquicia situada en algún lugar perdido de California, no tenía ninguna idea de todo lo que viviría allí. Se mostró muy nervioso y muy emocionado con tal honor y ha agradecido al equipo y a la ciudad todo lo que vivió alli.

Durante su carrera ha promediado 20,7 pts 9,8 rebotes y 4,2 asistencias pero donde verdaderamente explotó fue en los kings llegando a promediar 27,1 puntos en la temporada 2000-2001. Probablemente será uno de los mejores 4 de la historia y nunca había visto un 4 con tanta facilidad de rondar el triple doble.

Un momento verdaderamente emocionante fue cuando Vlade Divac, que estaba presente, salió a hablar y dijo que gracias a conocerle y haber jugado con él, su juego se elevó a un nivel que pensaba que le era imposible de alcanzarlo y es que así era Webber. Pero no terminó ahí. Webber contestó que tal vez Divac hubiese sido mejor jugador junto a él, pero que gracias a Divac él era mejor persona. Él mejoraba con el equipo y el resto mejoraba sólo con su presencia.

Los Kings de Webber enamoraron a montones de personas, ese juego rápido y divertido de ver, se mereció un anillo, tal vez, lo único que le falta a este pedazo de jugador.

Videos con algunas de sus mejores jugadas:




Friday, November 7

Leyendas (V): Herman "Helicopter" Knowings

A quién no le suena la leyenda que dice que a Herman 'Helicopter' Knowings le cronometraron tres segundos... en pleno salto! Para muchos es sólo un clásico de la mito del underground. Pero lo cierto es que esta presente en los diarios de la época.


El cuarto del trio del asfalto
Herman Knowings aparece en todas y cada una de las reseñas sobre leyendas históricas del Playground. Pero más allá de aparecer al lado de los Manigault, Hammond y Kirkland (ver ediciones antiguas de leyendas), apenas se cuenta algo más de él. Se le suele nombrar con una escena que viene a decir: 'Una vez le señalaron tres segundos mientras estaba en el aire'. Y todo dicho. En realidad, hay una explicación para todo esto. Knowings no estuvo nunca afectado por ningún tipo de secretismo como ocuriera con tantos otros, sino por el hecho de ser un "tapado". Compartir batallas con los tres reyes que ha dado el asfalto neoyorquino y carecer de una técnica le rebajaría para siempre su figura.

En aquel entonces era difícil brillar por el juego sucio y defensivo como Richie 'The Animal' Adams años después, y es ahí y sólo ahí donde verdaderamente encaja Herman Knowings. Un armario humano de 1.93. Una especie natural de Ben Wallace: musculoso como nadie, su poca cabeza le hacía saltar constantemente a todos los balones, a todos los tiros, a todos los rebotes, a toda acción en juego. Él, simplemente, no sabía jugar en el suelo. De ahí que su sobrenombre, uno de los más recordados y a juicio de un sondeo de ESPN, uno de los veinte mejores que haya dado el baloncesto americano, fuera 'The Helicopter'.

Mucha de la gloria apuntada al legendario trío fue posible gracias a la presencia y trabajo atrás de Herman Knowings, un buen tipo nacido en y para la calle el 11 de junio del 42 a quien compañeros y amigos llegaron a adorar como un talismán. En la jungla nunca estuvo de más hacerse amigo del más fuerte y así Knowings, como Scoop Jackson recuerda, “became the most famous player in Harlem not named Manigault. Tan fiel compañero era que igualmente compartió con aquellos tres cada una de sus miserias: él no traficaba pero sí consumía, y cabe señalar que en un físico portentoso cabía el doble.

3 segundos muy largos

Volviendo a los 3 segundos, la más celebrada en su biografía deportiva, ¿Como es posible cuando las más asombrosas suspensiones oficialmente registradas, las de Dominique Wilkins, alcanzaron como mucho 1.7 segundos? Parece imposible lograrlo sin algún tipo de "truco". Y para decepción de muchos, la excesiva prisa del árbitro por señalar algo seguramente falso pudo serlo. Toda leyenda se agranda al pasar de boca en boca pero, en ningún caso se miente y, los “Tres Segundos de Knowings”, efectivamente, se produjeron. En el diario Rocky Mountain News, Clay Latimer recogía así lo ocurrido: "He went for a ball fake in the lane, and as the opponent waited for him to return to the asphalt, Herman treaded air, witnessed swear, until the referee whistled the opponent for a 3-second violation". Y casi en los mismos términos coincidía otro cronista, Eddie Oliver, en HoopsUsa. El árbitro entendió que cuando Knowings capturó la bola en línea de fondo llevaba demasiado tiempo allí, lo que unido después a una suspensión seguramente brutal terminó de provocar la anécdota, en todo caso, legendaria.

El Manigault de los tapones
Sea lo que fuese, no hay que olvidar que lo más asombroso en 'The Helicopter' no era su salto ni el gran número de ocasiones donde no parecía importarle cómo, cuándo o sobre quién caer sino que, cada vez que Knowings saltaba lo hacía a lo bestia.

Eddie Oliver añadía otro episodio de Rucker con Knowings como protagonista, enfrentado esta vez a un equipo de profesionales liderados por Willis Reed. Scoop Jackson incluía la misma historia en su reseña del especial de SLAM en boca de otro testigo que lo sufrio en sus carnes, Bob McCullough, compañero de Reed y rival de Knowings aquella tarde. "I'm not going to mention names, but there was one play where the Rucker Pros brought the ball down, and Copter blocked a shot. Whap! The guy passed the ball to a team-mate, who tried to shoot. Whap! Blocked again. The next guy passed the ball to a third Pro. Whap! Get the picture". Knowings consiguió tres taponazos seguidos sobre tres profesionales distintos en una misma jugada. En la NBA sólo Manute Bol alcanzó una proeza similar al taponar cinco veces un mismo ataque de Orlando.

Si hay que resaltar dos acciones que hacían rugir Nueva York son el mate y el tapón. Era tal el número de tapones y su relevancia en el juego de los "asphalt gods" que la propia NBA decidió incorporarlos a su estadística en 1973. Y si Manigault, por aquel entonces, pudo ser el más grande matador, Knowings deslumbraría como el más salvaje taponador.
Una tarde, H.K. formaba pareja con Dave Bing para enfrentarse en un dos para dos contra Lenny Wilkens y Wilt Chamberlain. El duelo se disputaba a 15 canastas y se llegó al término con empate a 14. Con la bola en su poder, Lenny y Wilt salieron al perímetro para rifarse un simple "pick&roll'. Wilt quedó libre y recibió el balón adentro para el mate. Pero tan fácil lo debió de ver que, sin fintar, llevó el balón arriba en el preciso instante en que Knowings, en pleno vuelo, se comía literalmente el aro con sus dos manos. Y como ahí era donde la fuerza bruta del Helicóptero alcanzaba su punto álgido, consiguió arrebatar salvajemente el balón a Chamberlain con las dos manos. Bing anotaría en la siguiente jugada (por aquel entonces el unísono grito de 'bing' era sinónimo de canasta como años después lo sería el de 'magic' en los barrios de Michigan).

La mayoría de las fuentes apuntan a que Knowings llegó a mantener con la droga ese tipo de adicción donde la vida cotidiana no parece quedar afectada, como quien come cuatro o cinco veces al día. Es difícil pensar otra cosa cuando se convierte en el más íntimo amigo de uno. Entrados los setenta, Hammond y Kirkland controlaban el monopolio de todo aquel sector urbano y Manigault se deshacía en su profunda adicción. Nada confirma que Knowings fuera camello pero superada la treintena consiguió honradamente lo que otros ni hubiesen soñado: reunió el dinero suficiente para crear su propia empresa de alquiler de vehículos. Nunca dejó de jugar porque la droga parecía no hacer mella en su cuerpo (alterno varios años con los Globetrotters) pero si en su cabeza. Todo parecía ir sobre ruedas cuando aquel fatídico sábado noche (el 12 de abril de 1980), su coche se empotro contra otro que, según fuentes policiales, dio primero. Herman Knowings, el superhombre, falleció en el acto, y como no podía ser de otro modo, en un accidente, el 'Helicóptero' aterrizó a la temprana edad de 37 años.

Un periodista preguntó una vez a Knowings cuál era la razón por la que siempre estaba saltando, y él, con la misma ingenuidad de siempre, respondió: "Well, it's fun to fly".

Fuente: ACB.com

Wednesday, October 1

Leyendas (IV): Joe “Destroyer” Hammond

Nació en el barrio de Harlem en la ciudad de Nueva York en el año 1950. Joe pasó la vida en las calles entre drogas, delincuencia y como no, las pistas de pavimento, ese asfalto que lo elevó a la categoría de dios y que le permitió codearse con los más grandes.

Eran los 70 luego, no nos quedan documentos de audio o video que puedan confirmar las leyendas y solo nos queda el relato de los que allí vivieron lo que sucedió. Como toda buena tradición oral, aumenta la leyenda en cada generación que pasa y ya no se sabe qué es parte de realidad y qué pertenece al mito. Las voces dicen que Joe Hammond era mejor que el mismísimo Dr. J y se escuchan historias como: Hammond clavó 50 frente a Doc. Podría haber pateado algunos culos en la NBA si hubiese querido”.


Mi gran amigo Joe

Nate Archibald, miembro del Hall of Fame que jugó con leyendas como Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish en los Boston Celtics, cree verdaderamente todas esas exageraciones por una simple razón: él estuvo allí. "Estaba trabajando en un partido de la Rucker para la ESPN cuando Joe Hammond anotó 82 puntos contra un equipo de jugadores profesionales. Y no lo hubiese creído si no lo hubiese visto con mis propios ojos. Era de carne y hueso… era real" dijo Archibald. "Habiendo crecido en la ciudad, yo sabía que todas las habladurías sobre los playgrounds no eran exageraciones, porque yo jugué con y contra algunos de aquellos grandes jugadores”.

En Harlem, y en muchos otros barrios de Nueva York, la mención del nombre de Joe Hammond aún trae sonrisas a la cara de muchos. A pesar de no haber jugado ni un sólo minuto en equipos de Instituto o Universidad, muchos consideran a Hammond el mejor jugador callejero de todos los tiempos. A la edad de 19 años, ya había alcanzado el estatus de profesional y fue seguido por los ojeadores de la NBA como una futura estrella de la liga.

Hammond, hijo de un trabajador del transporte público de Nueva York, abandonó el Taft High School en el Bronx en noveno grado. "Siempre odió la escuela", recuerda Don Adams, el único entrenador que tuvo jamás Hammond a nivel amateur. "Recuerdo que faltaba a clase durante largos periodos de tiempo. Libra por libra, Joe Hammond era el mejor jugador de baloncesto que salió nunca de Harlem. Hay una gran diferencia entre Joe y otros jugadores de Instituto legendarios como Earl The Goat Manigault y “Helicopter” Knowings. El resto tuvo alguna oportunidad de salir de esto pero no lo lograron. Pero Joe, ciertamente pudo salir y no quiso" dijo Don Adams.

Pero Hammond no usó el equipo de la escuela para exhibir su talento. Él era un rey que gobernaba otros dominios: las ligas de verano de Harlem. Su principal parada era el Torneo Rucker, compuesto por jugadores universitarios que volvían a casa de sus universidades y jugadores profesionales que necesitaban algo de competición para mantenerse en forma durante la post-temporada. En los años 70, de acuerdo con aquellos que lo vieron, hacía saltar al público con sus mates, su preciso lanzamiento y sus asombrosas anotaciones.

Sus lanzamientos en suspensión, ejecutados con gran parábola, entraban limpiamente y siempre encontraba el camino para penetrar a canasta desde donde no la había. Ningún jugador de Nueva York usó jamás esos tableros de metal mejor que The Destroyer.

"Estás hablando de un tío que aparecía en estos partidos y cada vez que quería anotaba 40 o 50 puntos contra grandes jugadores profesionales", dijo Adams. "En su época, estaba a la par que jugadores como Dean Meminger y Tiny Archibald, y para su tamaño, era mucho mejor de lo que ellos lo fueron".

El gran día

En Harlem, aún se oye hablar del partido final de la Rucker League del año 1970 cuando el Milbank, equipo de Hammond, se enfrentó a los Westsiders. El equipo de los Westsiders, un invento de Paul Vecsey que trataba de llevar el talento de los jóvenes jugadores universitarios y de la ABA a los playgrounds, estaba formado entre otros por Julius Erving, Charlie Scott, Billy Paultz y Dean Meminger, todos ellos en el inicio de sus carreras profesionales. Por su parte el Milbank era pura sangre de Harlem, todos aquellos chicos de las calles, fenómenos del asfalto, que se reunían para dar un espectáculo de baloncesto frente a sus “brothas”. Richard “Pee Wee” Kirkland, Eric Cobb, Joe Thomas, pero por encima de todos ellos, Joe “The Destroyer” Hammond.

Corrió la voz por toda la ciudad y aquello parecía más una peregrinación religiosa que un partido de baloncesto. Mareas de personas se abalanzaban hacia Harlem. Nadie quería perderse aquel espectáculo en el que se enfrentarían el héroe local, Hammond, frente a la gran estrella del momento, un Doctor J con una reputación tan grande como su afro que llegaba a Harlem a imponer su ley y conquistarlo. El campo se llenó, los chicos se turnaban para apoyarse unos en los hombros de otros y poder ver el partido, árboles, tejados, todo servía como grada improvisada.

Pero faltaba alguien. Hammond era ante todo un showman, le encantaba ser el centro de atención, que todo girase en torno a su figura y aquel era su gran día. Milbank trataba de alargar el calentamiento a la espera de Hammond pero finalmente el árbitro dio orden de iniciar el partido a pesar de los gritos del público “We want Joe! We want Joe!”

Sin un rival a su medida delante y con Charlie Scott defendiendo a Kirkland, el mejor tras Hammond, la ventaja alcanzaba rápidamente los dos dígitos. Erving volaba con sus majestuosas bandejas y mates sobre las cabezas de aquellos muchachos y el público gritaba y pataleaba cada vez más enfervorecido pidiendo la llegada de su salvador.

Como cuenta Mike Kookoo, tenía ocho años cuando se celebró aquel partido: “La multitud empezó a golpear el suelo con los pies, a patalear como loca y parecía de verdad un terremoto en pleno corazón de Nueva York”.

De pronto algo sucedió en el otro extremo del parque que apunto estuvo de detener el partido. Una enorme limusina paraba en mitad de la calle y de ella salía nada más y nada menos que Hammond en medio del griterío de los chiquillos y los vítores de los aficionados que rodeaban a la estrella local pidiendo autógrafos. La policía contenía a la muchedumbre a duras penas e incluso uno de ellos se acercó a Hammond para pedirle que aparcase el coche como era debido y no en mitad de la calle. Joe, en su infinita arrogancia, miró con desprecio al policía y como si de un aparcacoches se tratara le arrojó las llaves y le dijo “Quítalo tú”. El policía, avergonzado y sin saber qué hacer decidió quitar el coche por sí mismo en medio de las risas generalizadas.

Como una estrella de cine para un espectáculo de sólo 24 minutos, Hammond llegaba hasta la cancha, con una sucia venda en su muslo y una destrozadas zapatillas se levantó hacia el público como un Jesucristo redentor gritando “I’m here. I’m here”.

Tras el descanso se reanudaba el partido. Vecsey decidió cambiar su esquema y colocar a Scott sobre Hammond para tratar de frenar al fenomenal escolta. Pero el destino había decidido que ese sería el día de Hammond y nada más entrar en el campo recibió el balón y anotó una suspensión que iniciaba el espectáculo. Acto seguido, Kirkland robaba un balón y pasaba a su compañero para que The Destroyer hiciera un descomunal mate que volvía loca a la grada. Los edificios y todo NY temblada.

Pero no todo estaba dicho. En la siguiente jugada Erving cogió el balón y anotó con una de sus gráciles bandejas haciendo el silencio en todo Harlem con un grito: “Take that! I'm here, man, I'm here too. Don't forget it.

Incapaz de parar a Hammond, Scott dejó el sitio al mismísimo Doc por lo que el partido se convirtió casi en un 1 vs. 1. Poco a poco la ventaja de los Westsiders se reducía y Hammond continuaba imparable, anotando como si estuviese poseído por algún espíritu divino. Como contaba Kookoo: “Hubo unos instantes en que parecía que le iba a detener pero en cuanto Joe tuvo la ocasión de hacer suyo el balón, Doc no pudo hacer nada por pararle, nada”.

Tras dos prórrogas y tener que improvisar unos focos para iluminar el campo y continuar el partido, finalmente Westsiders se llevaban el partido, finalizando Julius con 39 puntos y Hammond con nada menos que 50.

"Ellos no sabían a quién ponerme encima", dijo Hammond. "Tras el partido, Doctor J vino a verme y me estrechó la mano diciendo Joe, todo lo que había escuchado sobre ti es cierto”.

Este gran rendimiento en las pistas hizo que los Lakers seleccionaran a este base de 1,90 en el hardship draft de la NBA (draft para jugadores con problemas en los estudios) de 1971 e hicieran una oferta de 50 000 dólares, una fortuna para la época, para unirse al equipo angelino con un contrato de novato. Hammond rechazó la oferta de Jack Cooke, propietario de los Lakers en aquella época, porque tenía su propia fuente de ingresos, un lucrativo negocio de tráfico de drogas en las calles de Harlem.

"Estaba haciendo quedar en ridículo a esos tíos, y algunos de ellos estaban ganando realmente un pastón, 200000 o 250000 dólares por año. Le dije a los Lakers que yo merecía lo que ganaban esos tipos simplemente porque yo era mejor que la mayoría de ellos, pero rechazaron pagarme. Entonces les pedí un contrato garantizado, y lo rechazaron de nuevo. Ellos no entendían cómo este pobre chico de los suburbios podía estar regateando con ellos. Y por supuesto, yo no podía decirles el porqué".

A la edad de 21 años tenía unos 200000 dólares en su apartamento. "Eso era para mí el verdadero dinero" dijo Hammond, "Vender droga era dinero garantizado. Los Lakers nunca me ofrecerían un contrato garantizado. Fue una estupidez no firmar ese contrato, pero yo amaba estas calles demasiado y me imaginé que podía jugar al baloncesto en mi tiempo libre" dijo Hammond. "La calle era donde yo pasaba la mayor parte de mi tiempo y de ahí sacaba todo mi dinero".

"Ellos creían que le estaban ofreciendo el mundo a este pobre chico del ghetto, pero no necesitaba el dinero" dijo Hammond. "Llevaba traficando con drogas y jugando a los dados en las calles desde los diez años, cuando tenía 15 años le di a mi padre 50000 dólares para que me los guardase en su cuenta del banco”.

"En la época en la que los Lakers me hicieron aquella oferta, yo ganaba miles de dólares al año vendiendo marihuana y heroína. ¿Qué iba a hacer yo con 50000?".

¿Estuvo alguna vez intrigado por la idea de jugar junto a estrellas como Wilt Chamberlain, Jerry West, y Elgin Baylor? "En aquella época yo tenía mi propio club nocturno, dos preciosos coches, tres apartamentos y una casa" dijo recordando su arrogancia. "Pensaba que yo era la estrella".

Aunque Hammond puede recordar con gran detalle su breve noviazgo con los Lakers, tanto Cooke como Fred Schaus, que era el General Manager de los Lakers en esa época, apenas recuerdan vagamente su nombre.

"Sí, definitivamente recuerdo su nombre, pero hace muchos años de eso" dijo Schaus. "Ojeábamos a tantos chicos en aquella época que es difícil incluso ponerle cara".

La caída

Tras el problema contractual, Hammond comenzó a perder interés en seguir con su carrera como profesional. Volvió a las calles y al dinero fácil, y sufrió por tal decisión desde entonces. Se enganchó a las drogas y fue enviado dos veces a la cárcel por cargos relacionados con posesión de drogas, perdiendo todo su dinero y posesiones.

"Ahora miro atrás y me doy cuenta que sólo fui otro cabeza hueca".

Todas sus pertenencias, incluso sus cientos de trofeos, fueron vendidas mientras estuvo en prisión. Durante seis meses tras salir de prisión pateó las calles de su antiguo vecindario, esperando conseguir algo de dinero con el que comprar algo de comida para mantenerse a diario.

"Siento muchísimo escuchar eso, es absolutamente terrible" dijo Lou Carnesecca, entrenador que intentó contratar a Hammond en la temporada 1970-71 cuando entrenada a los New York Nets en la ya difunta ABA. "Joe tenía unas tremendas habilidades que aprendió en las calles y un gran, gran futuro. Fue el precursor de Magic Johnson y tipos como él”.

"Le ofrecí un contrato garantizado por tres años pero no firmó" dijo Carnesecca. "La ABA era una liga a la deriva en aquella época, por lo que supongo que él sentía que merecía algo mejor y que esa situación no era la adecuada para él".

Hammond jugó su único año como profesional con los Allentown Jets de la Eastern Basketball Association en 1970 y se ganó un puesto en el all-star de la liga. "Con su 1,90 y 83 kilos es uno de los jugadores más excitantes del partido" se lee en la última frase de la biografía de Hammond en la guía de los Jets de 1971.

"Los Jets sólo me pagaban 375 dólares por partido" dijo Hammond. "Pero sólo jugaban dos partidos a la semana, por lo que me interesaba”

Meminger, quien creció en Nueva York y jugó contra Hammond cuando aún estaba en el Instituto dijo que "tenía tanto talento a los 18, 19 o 20 años como nadie en la ciudad, o incluso en el país en aquella época". Pero Meminger añade con rapidez: "Joe no pasó por el sistema, y eso realmente dañó su imagen. Es muy difícil calibrar lo bueno que es alguien basándose en su rendimiento en los playgrounds".

Rescatado del baúl de los recuerdos

Hace años, Vincent Mallozzi, periodista, escritor y toda una eminencia en la historia de los playgrounds de Nueva York, fue a visitar a Beverly Seabrook que según se rumoreaba fue novia de Hammond en su juventud. Mallozzi trataba de comprobar esta información para su libro “Asphalt Gods” por lo que pidió a Beverly alguna prueba fotográfica o documental de aquellos días. Lo que encontró superó todas sus expectativas.

“Mira” cuenta animada al rescatar del baúl un viejo álbum de fotos oculto durante años, aquí esta él con Harthorne Wingo (compañero de Hammond en los Jets de Allentown de la desaparecida EBA, miembro de la plantilla neoyorquina campeona del 73 y posterior toxicómano profundo).

Y este otro es Herman “Helicopter” Knowings, y fíjate, este es nada menos que Earl “The Goat” Manigault . Dios, Joe le idolatraba como a ningún otro. Jugaban juntos horas y horas en el parque Mount Morris de la 124. Por aquel entonces le llamaban Joe 'Dirty Hand' porque cuando ya no había luz y era imposible seguir, las palmas de sus manos eran del mismo color que su piel, negra como el alquitrán.

El álbum continuaba revelando imágenes maravillosas por las que pujaría carísimo cualquier coleccionista. A cada página una nueva joya y más y más talentos prematuramente apagados por la droga, el delito o el 'no se supo más de él'. El loco 'Fly' Williams y el salvaje 'Terminator' Matthias aparecían después junto a Hammond en un torneo de LaGuardia en la 116 cuyo parque Memorial House preside una placa dorada donde aparecen nombres como Kevin Williams, Walter Berry, el difunto Malik Sealy y Chris Mullin.

Seducido por una irresistible curiosidad, Vincent debora con los ojos aquel misterioso tesoro hasta agotar cada punto de su imaginación, momento que aprovecha ella para seguir: “Recuerdo que 'The Goat' le advertía que no siguiera su camino, que era demasiado bueno para acabar como él, que fichara por algún equipo de verdad, que ganaría así mucho dinero. Pero a Joe le gustaba hacer las cosas a su manera. Y yo acabé haciendo lo que él quería. Era la reina de sus chicas y él era el rey de la calle. No había ningún jugador como él, ninguno, y todos le trataban como a un verdadero rey”.


Ahora han pasado casi 40 años desde aquellos días en los que Joe Hammond jugaba al baloncesto en su tiempo libre, dando la espalda a los Lakers y los Nets, haciendo una fortuna vendiendo droga, que finalmente lo arruinaría, y anotando 50 puntos en un tiempo frente al mismísimo Julius Erving.


"Dime", dijo Hammond, moviendo su cabeza con disgusto. "¿De esta pasta es de la que están hechas las leyendas?"

Saturday, September 27

Despedida inesperada.

Jason "chocolate blanco" Williams se retira, o al menos eso dicen los rumores que corren por la red. Personalemte uno de los jugadores que más me han gustado. Ese tío que te hacía levantarte del sofa, que hacía pases con el codo, sin mirar, en definitiva pases imposibles, ese novato descarado, el joven que dirigía a unos Kings irrepetibles, un jugador que sin hacer grandes números enamoró al mundo, deja el baloncesto al no poder superar una tendinitis.

Sin haber debutado con su actual equipo, los Clippers, el anarquico base ha tomado esta dificil decisión. A sus 32 años Williams nos dejará en el recuerdo sus espectaculares jugadas. Uno de esos jugadores que hacen que te enganches a este deporte. Como dice BigBen en su blog
Only the Strong Survive
, algo más que un jugador.





Quienes mejor que Montes y Daimiel para que hablen de Williams:






Sunday, August 31

Leyendas (II): Earl "The Goat" Manigault

La historia de Earl “The Goat” Manigault puede ser malinterpretada. No es la historia de un increíble talento para el baloncesto desperdiciado por las drogas. Es una lección acerca de la Redemption tan de moda en los últimos meses. Cuando era niño Earl parecía ser otro chico negro del gueto que tenía que sobrevivir a la violencia y la drogas de las calles de Harlem, un chico sin futuro, pero el resto del barrio descubriría años después que sería el más talentoso e importante jugador callejero que haya pisado las canchas urbanas de Nueva York, desde Harlem hasta el Bronx y Queens.

A la edad de 17 años Earl Manigault ya había ganado notoriedad y la leyenda había nacido. Lo que diferenciaba a este joven del resto era un talento único a la hora de jugar al basket.

La mítica Rucker League iba a ser el escenario en el que se iba a dar a conocer. En esta competición veraniega se juntaban los mejores jugadores de playground con algunos de los jugadores profesionales de más renombre: Lew Alcindor, Earl Monroe, Julius Erving, Kareem Abdul Jabbar, Connie Hawkings, Jackie Jackson o Helicopter Knowings. De esa época viene el apodo de La Cabra, debido a sus espectaculares saltos. Sin embargo otra teoría afirma que el nombre le viene de la imposibilidad de uno de sus profesores en pronunciar bien su apellido, lo que derivó en apodo, The Goat. Sea como fuera, con apenas 1.85 de estatura y no muy fuerte, su físico no era intimidante, pero lo compensaba con gran agilidad, movimientos acrobáticos, dribleo y un tremendo salto vertical de 52 pulgadas (1 metro con 30 centímetros!).

El doble mate

Pero no sólo de salto vive el jugador, aunque ayude… Manigault era capaz de crear cosas nuevas nunca vistas en el mundo de la canasta. El caso más conocido, y por el que su nombre es más conocido, sin duda es el doble mate. Por muchos concursos que hayamos visto en los últimos años, nunca hemos llegado a ver a nadie irse hacia el aro, meterla para abajo con la mano derecha, atrapar el balón con la izquierda antes de que caiga y volver a cambiarlo de mano para volver a machacarlo con la diestra. Suena a jugada inverosímil, pero para alguien como The Goat no lo era…


Entre otras de sus hazañas, algunos afirman haberle visto pisar la frente de un oponente en su camino ascendente hacia el aro. También saltaba hasta la parte superior del tablero para recoger los dólares que sus amigos le dejaban en forma de apuesta. Su afición por las apuestas le llevó a ganar 60 dólares después de meter 36 mates seguidos de espaldas en un partidillo. Además, en su etapa de High School logró el récord de anotación de la historia de Nueva York con 52 puntos. Los rumores dicen que lo hizo ante Julius Erwing.

Desafortunadamente, sus problemas comenzaron cuando le echaron del Harlem’s Benjamin cuando fue sorprendido por fumar mariguana. Pero él no se dio por vencido, finalizo los estudios en el Laurinburg Institute.


Después vinieron las invitaciones de los colegios y universidades. Al menos 75 instituciones se interesaron por el fenómeno de Harlem incluyendo nombres como: Duke, Indiana y North Carolina. El opto por la pequeña universidad Johnson C. Smith. Una escuela con un gran porcentaje de alumnos de raza negra. Pero sus notas no fueron muy buenas y entro en constantes peleas con su entrenador, lo que le llevo a estar solo un semestre antes de volver a Harlem.

Una vida de superación

Es aquí cuando empezó su adicción a la heroína. Se paso años mendigando y robando para satisfacer su vicio. Durante este tiempo, entro dos veces en prisión. La primera vez de 1969 a 1970 (16 meses por posesión de drogas) y otra entre 1977 a 1979 (por un intento fallido de robo). Una vez rehabilitado de su adicción, dedico los últimos años de su vida en orientar a la juventud y alejarla de las drogas, instauro e impulso el torneo “Walk away from drugs” en el mismo parque que lo vio en su mejor época y colaboro con el programa “Stay at home” de la NBA.

A las 12:45 pm del 16 de mayo de 1998, Earlla cabraManigault murió debido a un fallo cardiaco. Hasta el día de hoy la 98th street de Nueva York es conocida por los jugadores de basket callejero como “El parque de la cabra”.

The Goat, el mejor de siempre

Kareem Abdul Jabbar, el día de su retirada, fue preguntado por quién había sido para él el mejor de todos los tiempos. El pívot de los Lakers permaneció callado unos instantes y cuando rompió el silencio afirmó que “The Goat". Jabbar debe saber algo de baloncesto después de 21 años en la NBA, 6 anillos, 1.560 partidos, de ser el máximo anotador de la Liga con 38.387 puntos. Viniendo de quien se llamara Lew Alcindor no parece que fuera un juicio gratuito, no.

En el año 2000 se filmo la película llamada “Rebound: The story of Earl ‘The Goat’ Manigault", donde sacaron muchas de las jugadas de la cabra y os recomiendo que la veais. Se centra mas en la caida al mundo de las drogas pero esta muy bien. De esta pelicula son los dos videos del post:


Wednesday, July 30

Lo mejor del Summer League 2008

Video con lo mejor de la NBA Summer League del 2008. La verdad es que este año tenemos a varios jugones!Rose, OJ Mayo...


Monday, June 9

VIDEO: The Best Crossovers: Impresionante

La verdad es que con uno de estos caliente y con ganas de humillarte es imparable...Caen como moscas!!





Saturday, May 31

Lakers-Celtics: Preparen las palomitas

Ésta será la 11ª vez que Lakers y Celtics se enfrenten por el campeonato, y la primera desde 1987, cuando los Lakers de Pat Riley destronaron a los entonces campeones reinantes en seis juegos.
Para los menores de 28, será una experiencia bastante nueva y esperada. Para aquellos que se encuentran al norte de 28, será una mezcla de nostalgia y novedad.

Sorprendentemente, han tenido que pasar 21 años para que Lakers y Celtics se reencuentren en la Final de la NBA. Desde que el equipo californiano se llevara el anillo en 1987, derrotando a los entonces campeones por 4-2, el clásico por excelencia de la mejor liga del mundo no se había vuelta a producir. A pesar de que la rivalidad entre Celtics y Lakers venía de lejos, desde los tiempos del equipo californiano en Minnesota, los duelos de los años 80 marcaron un hito en la historia de ambos equipos, de la liga y del baloncesto en todo el mundo. La NBA supo aprovechar la coincidencia de ambos equipos en 3 finales en apenas 4 años para establecerse como la principal liga profesional del mundo. La llegada de dos de los mejores jugadores de la historia, Earvin "Magic" Johnson y Larry Bird, a las filas de Lakers y Celtics, respectivamente, en el verano de 1979 varió el rumbo de la historia de la NBA.


Después de cinco temporadas, Magic y Bird se enfrentaron por primera vez en una final en 1984. Los Celtics, como era norma, se impusieron a los californianos 4 a 3, en una eliminatoria que se decidió en el séptimo partido jugado en el Boston Garden. Los Lakers deberían esperar un año para, por primera vez, imponerse a los Celtics en una serie que también se decidió en Boston, con Kareem Abdul Jabbar como gran estrella. Tendrían que pasar dos años para que ambos equipos pudieran dilucidar qué equipo era el mejor de la década, después de que Houston Rockets eliminara a los Lakers, para acabar perdiendo la final ante los Celtics.

Precisamente, la final de 1987 fue la última vez en la que ambos equipos se encontraron, la última de los "Orgullosos Celtics" hasta 2008. Mientras que los Lakers jugarían 7 finales más desde 1987, logrando el título en 1988, 2000,2001 y 2002, los Celtics no pasarían de la Final de la Conferencia Este, que durante casi una década, fue dominada por los Pistons y los Bulls. La serie final marcó un hito para la NBA tanto en los deportivo como en los mediático. Medio mundo siguió en directo los 6 partidos que dieron el título a Los Angeles Lakers, con Worthy, Kareem Abdul Jabbar, Byron Scott y Magic Johnson como grandes estrellas. Los Celtics iniciaron su lento declive en el verano de 1986. Boston eligió en segunda posición del draft al jugador que estaba llamado a ser el relevo de Larry Bird, el alero de Maryland, Len Bias, quién 24 horas después, apareció muerto en la habitación de su hotel, dejando muy tocado a un equipo con todas sus estrellas sobrepasando la treintena.

La rivalidad entre ambos equipos fue potenciada por la liga para conseguir involucrar a los aficionados de todo el mundo para que tomaran partidos por unos u otros. Tradición contra Glamour; Efectividad contra Fantasía; el calor de California contra el frío de Massachusetts; Negro contra Blanco; Johnson contra Bird. La NBA llegó a sus máximas cotas de popularidad, situándose a la cabeza de las grandes ligas norteamericanas, y posicionándose como una de las mejores marcas a nivel internacional.

Ahora, 21 años después, verdes y amarillos volverán a verse la caras, en una situación bastante diferente a aquélla. Mientras que Lakers ha cumplido con creces el objetivo de principio de temporada, y tiene un equipo plagado de jugadores jóvenes (Gasol, Odom, Bynum, además de Kobe Bryant, en plena madurez a sus 30 años), Boston ha sacrificado su futuro por conseguir lograr el anillo esta temporada. Jugadores como Cassell, Brown o el propio Ray Allen están en el ocaso de su carrera, mientras que para Garnett y Pierce, la final puede ser el colofón a una carrera llena de reconocimientos personales y fracasos colectivos.



Se trata del partido de los sueños y el soñado por todos tal como decía Garnett:

"Estoy ansioso, todas las cosas que solía ver los domingos con un gran plato de comida enfrente, viendo a los Lakers y a los Celtics jugar el domingo, con Hubie Brown y Dick Stockton. Lo recuerdo como si fuera ayer, me agarraba al asiento, y mi mamá me decía 'no te acerques demasiado al televisor, te quedaras ciego'. Lo recuerdo como si fuera ayer. Estoy muy entusiasmado", dijo Garnett.

Y no es el único, entre los miles que comparten su sentimiento está el comisionado David Stern, quien en un brote de sinceridad al principio de la temporada dijo que en el fondo de su corazón deseaba otras Finales Lakers-Celtics. Su deseo se hizo realidad, el equipo con la mejor marca del Este se medirá ante el equipo con la mejor marca del Oeste.

"Creo que se enfrentan los equipos indicados", dijo Doc Rivers.

Dejando de lado Detroit y San Antonio, muchos sienten lo mismo.

Así que búscate un gran plato de comida, no te sientes demasiado cerca del televisor y no des por seguro que las lealtades de todos son las mismas que hace 20-25 años. Sólo pregúntale a Pierce, quien en aquel entonces vestía un jersey de Magic Johnson y esta noche ganaba de verde y blanco. Esta noche, los Celtics realmente se ganaron el derecho a jugar por el Gran Premio, como lo hicieron Magic y Larry Bird cuando estos jugadores todavía eran cachorros.